Cueva de Lizaratzu o Cueva de la Virgen de Izaskun

La cueva de Lizaratzu o de la Virgen de Izaskun es una cavidad de cierto volumen pero escaso desarrollo (5 metros de desnivel y 18 de desarrollo según el catálogo del 2003), con una entrada amplia oculta tras maleza. Tiene una ventana superior por donde entra luz. Una cata antigua revela que existe la posibilidad de que estuviera habitada. Los antiguos catálogos indican de la misma:
876 CUEVA DE LA VIRGEN DE IZASKUN.- Tolosa.  Pequeña cavidad situada en la falda del monte Uzturre encima de la papelera Eludayen a la altura de Izaskun. En las proximidades del caserío Lizaratzu. Tiene una boca de 7X8 metros (Félix Ruiz de Arcaute 20-9-1953). Esta cavidad está catalogada con el número 721.
72I LIZARATZU-KO KUEBA. Berrobi (?). Cueva situada junto al caserío Lizaratzu, en terrenos liásicos. Entrada amplia, gran sala de techo abovedado. Probables conductos de continuación. (Pedro Rodríguez Ondarra, I950).
Documentación que narra la historia de la Virgen de Izaskun deja al descubierto una curiosa anécdota que nos ilustra sobre el origen de uno de los nombres de la cavidad:
” Dejando a un lado su origen, la imagen de la Virgen de Izaskun permaneció durante siglos en su ermita hasta el periodo constitucional surgido tras la muerte de Fernando VII. Ante los atropellos cometidos por las tropas nacionales, el dueño del caserío Elortzu, escondió la imagen en una cueva situada junto al caserío Lizaratzu, próximo a Izaskun, hasta que pasó el peligro. Tras el incendio de la ermita en 1873, la imagen fue depositada en la parroquia de Ibarra, permaneciendo en aquel lugar hasta 1876, año en que fue devuelta a Tolosa. El 11 de agosto de 1882, la imagen fue conducida otra vez a la restaurada ermita. Sin embargo, con el nuevo incendio de 1883, regresó a su exilio de Santa María de Tolosa. Allí permaneció hasta 1904, año en que volvió a Izaskun tras ser reconstruida nuevamente la ermita. Fue coronada canónicamente el 11 de septiembre de 1949. Los materiales para elaborar su corona fueron aportados por los tolosanos. Según palabras de Mayora: “Hoy, día 17 de enero, llevamos recibidos kilo y medio de oro, con magníficas joyas cuajadas de brillantes, y siete kilos y medio de plata.” Ha sido restaurada en varias ocasiones, la última, efectuada por el equipo Artelan, data de 26 de abril de 1999. En la actualidad, ante el peligro de robos, la imagen permanece debidamente custodiada y en la ermita permanece una copia de la misma, ejecutada por Juanito Lope. Otra copia, tallada por Julio Beobide a mediados del siglo XX, se venera en el antiguo baptisterio de Santa María. ”
Más información en:

Interior de la cavidad.

Una pequeña cata en su interior.

La entrada desde dentro.

Una gran cantidad de maleza oculta su localización.

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