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27.11.18

Cromlech de Exkax


Los  cromlech de Exkax son dos, cercanos, a unos cinco metros el uno del otro, elaborados con piedras graníticas de la zona y descubiertos en 1976. Se situán en la zona llamada Exkax no muy lejos de  la casa del guarda de la finca de Artikutza perteneciente al Ayuntamiento de San Sebastián. También recibe el nombre de Escaspe, Ezkax o Exkaxpe.




15.10.18

Túmulo de Munain


El túmulo de Munain tiene 9 m de diámetro y 0,90 de altura, con un cráter central de 1.50 metros de diámetro, y 45 centímetros de profundidad. Lleva un cráter central, donde presumiblemente existió algún contenido de 1,50 m de diámetro. Pertenece a la estación megalítica de Ernio y se sitúa en el monte Munain rodeado de un pinar y cercano a la borda de Agarre. Cerca se encuentran las pequeñas cavidades de Munain y de Umelarre. 


30.5.18

Uelogonea norte

Dólmen-Trikuharri, sepultura prehistórica situada en la Sierra de Aralar en la zona alta de Uidui. Cercano, a pocos metros (visible en la imagen, a la izquierda) el dólmen de Uelogonea sur.


2.8.17

Dólmen de Tella

Cerca de la localidad de Tella (municipio, perteneciente a la comarca de Sobrarbe. Famoso su refrán “Tella, dios te guarde de ella” … cuenta la leyenda que era zona de brujas), a pocos metros de la carretera que nos conduce al pueblo y perfectamente señalizado, se encuentra el conocido como dolmen de Tella, dolmen Losa La Campa o Piedra Vasar. Posee material interpretativo. Es un domen de cámara simple rectangular abierta al sureste, que presenta una curiosa asimetría entre su piedras de roca caliza, lo que provoca un interesante efecto dinámico. Compuesta por una losa de cubierta y seis laterales, situados uno en los lados este y oeste y dos en cada lado norte y sur. Del túmulo tan sólo se perciben algunos bloques de piedra junto a la cámara que se confunden. Fue excavado en los años 50 y 70.


5.6.17

Dólmen de Aizkomendi

El dólmen de Aizkomendi (antes Egilaz), se encuentra en Egilaz (Álava), magnifico sepulcro, es el dolmen más grande de Euzkadi. Mide el montículo, el túmulo, 280 pasos de perímetro en su base. El monumento se compone de 6 megalíticas piedras calizas, y una arenisca (la que mira al norte), puestas en pie, de cerca de 70 centímetros de espesor por 3 metros de altura, coronadas por otra colosal del mismo grueso y de más de 4 metros de longitud por 3 de anchura. Descubierto en 1832, por un labrador que araba con sus bueyes, tiene un letrero informativo que dice que es el primero de los monumentos de este tipo reconocidos en el País Vasco. Se descubrió por azar en 1832, y según un dibujo de ese mismo año constaba de cámara corredor y túmulo, siendo su aspecto inicial diferente al actual, muy reformado.  Su contenido fue extraído durante los años siguientes y dispersados hoy se encuentran en paradero desconocido: al menos 70 calaveras y más de 5 carros de huesos,  puntas de flechas de sílex y lanzas de cobre. (Si bien esto último no es del todo cierto y debe estar sin actualizar, por lo que cuenta esta noticia del año 2015: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2015/02/28/madrid/1425142815_623449.html)Han sido varios los investigadores que han actuado sobre el lugar. El último y por encargo de la Diputación de Álava fue José Miguel de Barandiaran, desmontando el túmulo en su parte meridional para que fuera visto el monumento desde la carretera nacional que pasa a pocos metros (hoy, un poco más lejos la autovía). En esa intervención se encontraron restos de fuegos, seguramente provenientes de ceremoniales de clausura, de la época calcolítica y momentos anteriores. La última persona enterrada en el dólmen de Aizkomendi dicen, fue un soldado de Napoleón que huía de Vitoria en 1813. Los botones imperiales de su casaca aparecieron entre los cuerpos desenterrados en este túmulo funerario del Neolítico.





De Wikipedia.

Durante su excavación


10.4.17

Chabola de la Hechicera o Sorginaren Txabola.

En un entorno de vides y bajo el abrigo de las imponentes paredes rocosas de la Sierra de Cantabria, cercana a la población de Elvillar, en Álava, se encuentra este dolmen. Uno de los más espectaculares y mejor conservados de Euskadi: La Chabola de la Hechicera o Sorginaren Txabola.
 Fue descubierta en 1935. Nueve grandes piedras colocadas de manera poligonal forman la cámara. La losa de la cubierta de la cámara se encontraba  partida en tres en su día, y tras ser restaurada fue colocada en la que se supuso fue su posición original.  La galería de acceso a la cámara está compuesta por cinco losas más las de cierre. Este  pasillo se divide en dos mitades. Monumento megalítico funerario del Calcolítico que Jose Miguel Barandiaran exploró parcialmente en 1936, encontrando un hacha pulida de ofita, -roca ígnea de tono verdoso-, restos humanos y fragmentos de cerámica. Hallazgos que se exponen en el museo de Laguardia. Entre los años 2010 y 2014, se realizan nuevas excavaciones, reconstruyéndose el túmulo manteniendo la técnica original (lo que ha hecho disminuir su porte, como se puede apreciar en la foto anterior a las actuales) e identificando un espacio ritual que se señala en el lugar. La noche del 14 de agosto, un aquelarre en el dolmen es el acto inaugural de las fiestas de Elvillar.





Elvillar.




Estado del dolmen antes de las últimas excavaciones.


20.3.17

Sorginetxe

Puesto en valor por la comunidad científica en 1831 y excavado en 1890 por J. Apraiz, excavación en la que se encontraron puntas de flecha de sílex y restos de tres humanos. El dolmen de Sorginetxe (casa de bruja) es un monumento funerario levantado aproximadamente en el 2.500 antes de Cristo. Es uno de los mejor conservados del País Vasco. Formado por siete grandes losas calizas se encuentra cercano a la localidad alavesa de Arrizala.






18.10.16

Tumulo Etrusco de Mucellena

La Toscana debe su nombre a los etruscos que se asentaron en Italia central (centro de Italia, entre los ríos Tíber y Arno)  alrededor del siglo VIII antes de Cristo. Se sabe poco de ellos, salvo a través de algunos testimonios romanos (lo reyes romanos tarquinos eran de echo etruscos) y la mayoría de objetos que han sobrevivido  son funerarios. Pobladores de la antigua Etruria (que los griegos llamaban tirrenos), probablemente descendían de los pelasgos. Llegaron de Asia menor trayendo el ciprés a la Toscana. Tenían costumbres avanzadas, con relativa igualdad de sexos y excelente ingeniería (enseñando, por ejemplo, a romanos el sistema de regadío). Comerciaban con griegos del sur de Italia adoptando su alfabeto e influenciándose de su cerámica. Sus 12 grandes ciudades formaban una cambiante confederación llamada Dodecápolis. En el siglo III a.C. los romanos iniciaron la conquista de Etruria, reemplazando las ciudades de montaña etruscas por calzadas y campamentos romanos.
De lo poco que ha pervivido de esta cultura son sus tumbas, mejor conservadas al haber sido construidas en piedra. Generalmente se ubicaban en las afueras de las murallas de sus ciudades. Existe una clasificación de la arquitectura funeraria etrusca distinguiendo tres tipos de necrópolis o catacumbas: hipogeos, edículos y túmulos cubiertos por una falsa cúpula o bóveda, que son los más conocidos. Los túmulos deben su nombre al hecho de que, una vez ejecutada la sepultura, se cubría con una pila de tierra, con el fin de crear una especie de colina artificial. Cada una de estas tumbas se articula, como los hipogeos, en diversas cámaras sepulcrales de dimensiones proporcionales a la riqueza y notoriedad del difunto o su familia. Generalmente eran de planta circular. Para la religión etrusca, el hombre, ser débil e insignificante en vida, en el más allá necesita un ambiente familiar en el que transcurra la vida después de la muerte, junto con sus objetos personales. Esto explica el cuidado con el que se construían las necrópolis, el hecho de que la pintura de este pueblo sea casi exclusivamente funeraria y que en las tumbas se hayan encontrado ricos ajuares, algunos de ellos provenientes de las colonias griegas del sur de Italia. Las paredes de las necrópolis se pintaban con vivos colores que contrastaban con la oscuridad, símbolo de la muerte espiritual.

El túmulo de Mucellena se encuentra en las laderas del monte Maggio, cercano a la ciudad etrusca de Mucellena. Único en el tipo de estructura que contiene se encuentra escondido en un bosque y nunca ha sido objeto de una amplia investigación arqueológica.









13.4.15

La estación megalítica del Igoin.

El Igoin y el pequeño cordal que desciende desde su cima hasta Hernani, contienen una importante estación megalítica.  Su dorso se salpica de dólmenes. Desde la cima del Igoin (459 metros), también llamado Igorin o Igogain,- cima de caos de roca arenisca roja, donde los Asfodelos tienen su hogar-, por toda esta línea que alcanza las cimas de Arritxueta (373 metros) y Akola (359 metros) para descender al barrio de Ereñozu de Hernani,… esa enorme loma, está sembrada de monumentos megalíticos de gran interés.
Buzón del Igoin.

Asfodelo.








7.4.15

Jentillarri.

El dólmen de Jentillarri fue el primero descubierto en la Sierra de Aralar, allá por 1789, dando paso a una sucesión de hallazgos y estudios por toda la sierra.  Jentillarri o piedra de los gentiles, es un espectacular dolmen, muy bien conservado, de unos 4.000 años de antigüedad. Dice la leyenda que un día un anciano vio que se acercaba una nube luminosa desde oriente y sentenció: “ha nacido Kixmi (Cristo), ha llegado el fin de nuestra raza”. Y todos los gentiles corrieron a esconderse bajo la gran losa del dolmen. Se encuentra en un lugar llamado Pikoeta,  cercano a Uidui.



Andresenaitzeko kobea

Croquis a mano alzada.  En Ataún, situada en la parte alta del cordal rocoso que forman las cimas del Itaundieta y Artzate Haitza, Andresena...